Dirk Kuyt marcó 71 goles para el Liverpool y quizás tres de los más memorables llegaron hace 15 años en una victoria por 3-1 sobre el Manchester United en Anfield.
De un total combinado de unas seis yardas.
Un delantero versátil y un corredor incansable, el ex internacional holandés era un héroe de culto en Merseyside incluso antes de su famoso triplete contra los rivales más feroces de los Reds, pero está inmortalizado para siempre en un soleado almuerzo de domingo de marzo de 2011.
Y muchos de los elogios que recibió ese día se los debo a la labor de Luis Suárez.
Objetivo uno
Un regate vertiginoso de Luis Suárez resultó en un pase preciso frente al arco y Kuyt estaba allí para rematar sobre la línea.
Objetivo dos
Suárez elevó un centro al área que el extremo del United, Nani, cabeceó sin querer hacia su propia portería para intentar despejar. El balón pasó flotando por encima de la defensa y delante de Edwin van der Sar, en la portería, para que Kuyt se agachara y rematara de cabeza.
Objetivo tres
Suárez provocó el caos nuevamente al lanzar un tiro libre raso hacia el arco que Van der Sar desvió y Kuyt estaba allí para levantar el rebote hacia la red desde casi quemarropa para completar el hat-trick más perfecto que se pueda imaginar.
Tres goles.
Unas seis yardas.
Daño máximo.
Un día que los fanáticos del Liverpool difícilmente olvidarán.