Gran decepción
Los jugadores del Real Madrid impusieron un bloqueo informativo tras su derrota por 2-1 ante el Atlético de Madrid en el derbi madrileño. Todos se negaron a hablar con la prensa después del partido, en medio de la furia que se desató en el seno del club por las decisiones arbitrales.
Según informaron medios españoles, el Real Madrid prefirió mantener a sus jugadores alejados de las cámaras. El club temía que las declaraciones airadas pudieran acarrear sanciones por criticar al árbitro y al equipo de videoarbitraje, especialmente dada la evidente tensión en el vestuario al final del partido.
Thibaut Courtois rompió el silencio colectivo a su manera. El portero publicó en Instagram varias imágenes del partido junto al siguiente comentario: «Nos sentimos frustrados tras perder el derbi, pero aún tenemos mucho que mejorar y debemos corregir los errores para no perder más puntos. ¡Hala Madrid!».
Evitó pronunciarse sobre los incidentes arbitrales que habían enfadado a sus compañeros. En cambio, Courtois se centró en la frustración por el resultado, haciendo hincapié en la necesidad de mejorar y dejar de perder puntos.
El Real Madrid abandonó el Wanda Metropolitano furioso con los árbitros. El club optó por proteger a sus jugadores de la prensa, temeroso de cualquier reacción que pudiera agravar la crisis o acarrearles más sanciones.