Miles de personas se congregaron en Belgrado, la capital de Serbia, para asistir al funeral del criminal de guerra convicto Ratko Mladić.
Mladić, conocido popularmente como el Carnicero de Bosnia, murió a los 84 años mientras cumplía cadena perpetua en la prisión de la ONU en La Haya, Países Bajos.
Fue declarado culpable de genocidio por un tribunal de crímenes de guerra de la ONU por su participación en la masacre de Srebrenica de 1995, en la que fueron asesinados alrededor de 8.000 hombres y niños bosnios musulmanes. Fue descrita como la peor atrocidad cometida en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.
Un ministro del gobierno serbio había declarado inicialmente que Mladić recibiría un funeral de Estado, pero esos planes se modificaron tras las objeciones de algunos líderes europeos. El lunes, la UE denunció la «glorificación» de Mladić.
Imágenes de Getty«Ratko Mladić era un criminal de guerra convicto que había cometido crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad», declaró la UE en un comunicado.
«Cualquier glorificación de criminales de guerra, negación del genocidio y revisionismo contradicen los valores europeos más fundamentales y no tienen cabida en la UE ni en los países candidatos a la UE», rezaba el comunicado.
Serbia ha sido candidata a unirse a la UE desde 2012, aunque las negociaciones de adhesión se han estancado recientemente.