La erupción del volcán Fuego en Guatemala ha provocado la evacuación de al menos dos pueblos situados en sus laderas.
El volcán Fuego, uno de los más activos del hemisferio occidental, comenzó a arrojar lava y ceniza el lunes.
Según informó la agencia gubernamental que monitorea su actividad, a primera hora del martes continuaron fluyendo corrientes piroclásticas —ríos de gas, ceniza volcánica y fragmentos de roca— por la ladera sureste del volcán Fuego.
La agencia de gestión de desastres Conred emitió una alerta naranja a nivel nacional, la segunda más alta, y advirtió a los residentes que se prepararan, ya que las erupciones podrían generar más flujos piroclásticos y densas nubes de ceniza.
Conred instó a la población a mantener cerradas las ventanas y las puertas, y se han cancelado las clases en las escuelas cercanas al volcán.
Fuego se encuentra a tan solo 16 km (10 millas) al oeste de Antigua, una ciudad popular entre los turistas, que viajan a este sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO para admirar su arquitectura de la época colonial.
Este estratovolcán activo también se ha vuelto popular entre los excursionistas.
Conred advirtió tanto a los visitantes como a los residentes locales que se abstuvieran de acercarse o permanecer en zonas de riesgo, en particular en las laderas del volcán.
Más de 200 personas murieron cuando el volcán Fuego entró en erupción en 2018, muchas de ellas atrapadas en los rápidos flujos piroclásticos que descendieron por el barranco de Las Lajas.