En la declaración aprobada por unanimidad, se destacó “la extrema preocupación por la situación salarial que atraviesan trabajadoras y trabajadores docentes y nodocentes del sistema universitario nacional, entendiendo que no se puede concebir una universidad sin recursos para afrontar erogaciones primordiales para su funcionamiento y, mucho menos, si docentes y nodocentes no perciben un salario digno conforme a su tarea”.
El documento señala además que “jamás desde el retorno de la democracia en 1983 las situaciones fueron tan negativas. Es innegable que este escenario pone en peligro el sostenimiento de la universidad pública”.
En la declaración, el CSPyPE subrayó además que “es necesaria una recomposición salarial urgente, por medio de paritarias libres que permitan recuperar el poder adquisitivo, con el objetivo básico de garantizar condiciones laborales coherentes a las distintas tareas que las y los trabajadores de las instituciones universitarias brindan.” Asimismo solicitó “…a las autoridades del Poder Ejecutivo Nacional trabajar conjuntamente con la comunidad universitaria para arribar a una solución razonable a esta delicada situación”.
La declaración aprobada por el Consejo Superior es respaldada por la declaración de la emergencia económica financiera en el ámbito de la UNRN, votada por el mismo órgano colegiado de gobierno de la UNRN el 29 de febrero de este año.
Al cerrar la sesión, el rector de la Universidad Nacional de Río Negro, Anselmo Torres expresó que “sobre los cinco puntos presentados al Gobierno Nacional a inicios de este año, solo se resolvió parcialmente el referido a los gastos de funcionamiento de las universidades. Quedan aún pendientes el de los salarios de las y los trabajadores universitarios; el de las becas –que afecta directamente a los estudiantes universitarios-; el relacionado al desfinanciamiento del sistema científico y el de las obras públicas universitarias”. En ese contexto indicó que, ante la situación adversa que atraviesa el sistema público universitario “Hay, sin embargo señales altamente positivas: el indudable apoyo de la sociedad a la educación pública, evidenciada en la Marcha Federal Universitaria que se realizó en abril y la media sanción en Diputados a la Ley de Financiamiento Universitario”.