Según la agencia de noticias paquistaní, al menos 17 personas murieron y otras 73 resultaron heridas después de que un vehículo cargado de explosivos se estrellara contra una mezquita en el noroeste de Pakistán.
Siete agentes de policía y un niño de cuatro años figuran entre las víctimas mortales del ataque, en el que también participaron hombres armados que abrieron fuego dentro de una dependencia policial en la ciudad de Kohat, en la provincia de Khyber Pakhtunkhwa, según informó la agencia Associated Press of Pakistan (APP).
Un vídeo hallado por BBC Verify muestra el lugar cubierto de escombros y a personas atendiendo a los heridos.
En un comunicado, el presidente de Pakistán, Asif Ali Zardari, expresó sus mejores deseos para la pronta recuperación de los heridos en la explosión.
Según los informes, la explosión ocurrió alrededor de las 13:15 hora local (08:15 GMT) mientras se realizaban las oraciones del viernes.
Según la agencia de noticias Reuters, el inspector general de la policía de Khyber Pakhtunkhwa, Zulfikar Hameed, lo describió como un «ataque suicida». La agencia también informó que la policía había confirmado que los siete atacantes murieron en la explosión y el tiroteo posterior.
Según la agencia APP, un portavoz de la policía declaró que, tras la explosión, siete militantes armados intentaron infiltrarse en las instalaciones policiales.
Ningún grupo se ha atribuido de inmediato la responsabilidad del ataque.