Un comité disciplinario determinó que los mensajes de voz demostraban que una exagente de policía había consumido drogas, a pesar de que ella lo había negado.
La agente de policía de Northamptonshire, a quien se le ha concedido el anonimato debido a una condición médica, admitió haber hablado sobre el consumo de drogas de forma positiva, pero negó consumirlas ella misma.
Sin embargo, un comité disciplinario escuchó mensajes en los que ella describía haber estado «drogada con drogas todo el fin de semana» y hacía referencia a la cocaína, los hongos y el cannabis.
El comité concluyó que la agente habría sido despedida si no hubiera dimitido ya de la policía el 4 de enero.
Se constató que, entre mayo y diciembre de 2023, había hablado abiertamente sobre el consumo de drogas y que ella misma las había consumido en varias ocasiones.
Otros mensajes enviados a sus amigos revelaron que había mentido sobre una emergencia familiar tras no presentarse a su turno de mañana en agosto de 2023.
El comité determinó que la noche anterior a su turno había estado en un pub de Corby y que había enviado mensajes a amigos durante la madrugada hasta aproximadamente una hora antes de que tuviera que empezar a trabajar a las 7:00.
En otra nota de voz, donde se la podía oír riendo después, le contó su mentira a una amiga.
En otra ocasión, en febrero de 2024, realizó una consulta en la base de datos nacional de la policía sobre un vehículo a petición de un amigo, a pesar de no tener ningún motivo policial para hacerlo. En abril de este año, recibió una advertencia policial por este hecho.
El jefe de policía Ivan Balhatchet declaró: «Su conducta fue totalmente inaceptable para un agente. Cometió numerosos actos de mala conducta, cada uno de ellos tan grave que el despido era la única medida apropiada».